domingo, 13 de junio de 2010

Opinión: Columna Espartana

Columna Espartana

Por: Orlando Barreto Espinoza

Sangre por sangre

En los documentos de identidad de millones de peruanos, justamente en la parte trasera, sale la parte “donación de órganos”, donde ponen a prueba nuestra solidaridad y nuestro deseo de querer que nuestra vida, cuando por desgracia culmine, pueda seguir alumbrando a algún otro ser humano.

¿Pero que tan maligna puede resultar esta frase?. Actualmente por algo tan simple con un trasplante de cornea (el trasplante dura unas pocas horas y en cuestión de minutos el paciente recobra la visión) miles de personas siguen sin ver, esto, resultado de una frase que alienta a que miles de personas celosas de su cuerpo se niegan a dar algo que debería ser una obligación.

Esto llegara a pasar con la donación de sangre, cosa que a veces resulta un negocio. Bueno, eso podría traer peores consecuencias a largo plazo. Podría gestarse una organización de donadores de sangre S.A. que haciendo alarde del “numero de serie” a la que pertenecen, cobrarían por medias de sangre, como quien lo hace por combustible para su auto. Claro, esto al final no le importa al enfermo, quien le es necesaria la sangre, pero de alguna manera enferma a la sociedad de modo que, el que posea dinero, tendrá océanos de sangre a si disposición y quien no, bueno le esperara el duro final de un pobre (hasta los bancos de sangre te pasan factura).

Esto no debería ser así, la donación de sangre como la de órganos es un acto salomónico que debe ser orientado a todo el mundo, todo ser humano que disponga de medios para salvar una vida, pues debería hacerlo y más aun si la ayuda es parte de el mismo. Tu riñón vivirá en el cuerpo de Juan Pérez.

Así que de una buena vez olvidémonos de la patraña de llevarse los órganos al cementerio a que los gusanos lo carcoman. ¡No! a la donación de órganos voluntaria. Que sea una obligación dar un corazón, riñón, hígado o lo que fuese para salvar una vida. Olvidémonos por un momento de nuestro cuerpo y pensemos en las vidas que salvaremos. La donación de sangre y órganos es una obligación mas (tal vez sea la ultima) salvemos vidas y salvemos a la sociedad que esta tan necesitada de moral y de ejemplos a seguir. Sangre por sangre, como la clásica película mexicana. Sangre para que más gente viva.

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